El makeshift marketing es un enfoque adaptable en el que los equipos utilizan la creatividad y los recursos disponibles en lugar de grandes presupuestos. Nace de la necesidad: es rápido, ingenioso y flexible.
Es marketing sobre la marcha, utilizando lo que tienes a mano para mantener activas tus campañas. Ya sea reutilizando contenido, aprovechando tendencias o creando historias de forma rápida, este enfoque valora la velocidad y la improvisación.
Porque la creatividad suele prosperar bajo restricciones. Obliga a los equipos a innovar, reaccionar rápido y mantener la cercanía con su audiencia sin sobreanalizar cada movimiento.
Sumándose a tendencias, colaborando con comunidades o haciendo un repurposing creativo de su contenido. Muchas campañas virales empezaron como momentos de «vamos a probar esto».
Durante periodos de crisis, con presupuestos ajustados o en momentos reactivos como noticias de última hora. La clave es la agilidad y saber cuándo pivotar de lo improvisado a lo estratégico.