Un key performance indicator (KPI) es un valor medible que muestra qué tan bien estás alcanzando (o no) tus objetivos. En el mundo de las redes sociales, esto significa monitorear lo que realmente importa: cuántas personas vieron tu post, hicieron clic en tu enlace o realizaron la acción que buscabas (como comprar algo).
Básicamente: si los objetivos son el destino, los KPIs son tu GPS. Te ayudan a medir el progreso, mantener el rumbo y demostrar los resultados de tu estrategia a tu jefe o clientes.
Un KPI es una métrica de rendimiento vinculada a un objetivo específico.
Digamos que tu objetivo es aumentar el engagement en Instagram. Tu KPI podría ser:
💬 Aumentar el promedio de comentarios por post en un 20% durante los próximos 3 meses.
Es específico, medible y tiene un tiempo definido = un KPI perfecto.
Aquí tienes cinco KPIs que a los social media marketers les encanta analizar:
Cada KPI tiene su propia fórmula, pero aquí tienes un ejemplo:
Engagement rate = (Interacciones totales ÷ Reach total) × 100
Si tu post tuvo 100 likes + 20 comentarios = 120 interacciones y lo vieron 1,000 personas, tu engagement rate es del 12%. Nada mal.
Los «cuatro pilares» a menudo se refieren a:
En redes sociales, puedes adaptar esto a tu funnel: Awareness, Engagement, Conversión y Retención.