El tráfico web se refiere al número de usuarios que visitan un sitio web durante un periodo de tiempo determinado. Se mide en visitas, a veces llamadas "sesiones". El tráfico es una métrica fundamental para determinar la popularidad de un sitio web y su eficacia para atraer a una audiencia. Analizar el tráfico implica realizar un seguimiento de varias métricas, como el número de visitantes, las páginas vistas y el origen de estos visitantes.
Monitorizar el tráfico web es esencial para evaluar el crecimiento de un sitio y así identificar áreas de mejora.
El tráfico web se mide sumando todas las visitas a un sitio. Las métricas incluyen los usuarios (el número de visitantes únicos), los nuevos usuarios (personas que visitan por primera vez), los usuarios recurrentes (personas que han visitado antes), las visualizaciones o pageviews (el número de veces que se ve una página) y las sesiones (el número de periodos de navegación en un sitio).
Las tres fuentes principales son el tráfico directo, el de referencia (referral) y el de búsqueda (search). El tráfico directo proviene de usuarios que escriben directamente la URL; el tráfico de referencia llega de usuarios que hacen clic en un enlace en otro sitio web; y el tráfico de búsqueda proviene de usuarios que encuentran el sitio a través de un motor de búsqueda. Por supuesto, existen otras fuentes como las campaigns, los anuncios de banner o la búsqueda de pago (paid search).
Hacer un seguimiento de las métricas de tráfico ayuda a definir el rumbo del sitio web, establecer un enfoque claro, tomar decisiones informadas, mejorar el rendimiento y disponer de datos en tiempo real. Las métricas también ayudan a comprender el comportamiento del usuario, el rendimiento del contenido y la eficacia de las campañas de marketing. Los propietarios de sitios web pueden evaluar el engagement y el potencial de conversión monitorizando métricas como las páginas vistas, la tasa de rebote (bounce rate) y la tasa de conversión.